viernes, 10 de febrero de 2017

Habitando un traje



   Tim Robbins y David Schweizerdirector de “The Rivals”

Pienso en las ocasiones en que un vestuario ha sido causa de deleite en una puesta en escena y aquellas en donde una sobria confección ha dejado de ser suficiente al no llenarse con los elementos actorales que generan ese magnetismo que nos atrapa como espectadores.

La apariencia externa del actor, bailarín o artista escénico comunica más de lo que nos detenemos a reflexionar a menudo. La indumentaria de un personaje posee – o al menos debería - funciones que van más allá del hecho de cumplir el protocolo de presentación de un evento, contienen un sistema de signos que se relacionan con cada actor, sus gestos, movimientos y la totalidad de la escena. Laura Gutman dirá que: “Lo que el traje por sí mismo cuenta, no pertenece solo a la historia del teatro, sino apunta a una mayor comprensión de los fenómenos sociales…El traje teatral resulta así atravesado por los elementos constitutivos de la cultura, la historia y el lenguaje”. 

El vestuario va más allá de la simple apariencia: posee una variante de funciones simbólicas; acentúan su significado en el conjunto del que forman parte. Indica pertenencia a grupos, estratos, lugares, períodos históricos, diferencia identidades, denota carácter y estado de ánimo de un personaje. En una variedad de representaciones en oriente el código de vestimenta teatral, utiliza formulas disociadas que es posible entender en el contexto de la presentación escénica. Algunas compañías como The Actor´s Gang, fundada por el actor Tim Robbins, han vislumbrado posibilidades con esta idea.  Durante la celebración número 30 de su fundación utilizaron este concepto de disgregación en el montaje de “Los rivales”.

Debido a la combinación de elementos de diversos estilos que mostraron, dentro de una misma obra, a personajes con vestuario contemporáneo y otros con el de períodos específicos, la vestimenta en conjunto lucía sin una aparente relación entre sí, pero de fondo había un detallado trabajo de selección desembocado en un vestuario ecléctico. Quizá sea esta combinación de estilos lo que obliga a fijar la vista más allá de la simple apariencia de los atuendos. Se escucha un lejano llamado, una voz que invita a los actores a llenar el traje de cada personaje interpretado.

       Un montaje con vestuario ecléctico: “Los rivales” en The Actors Gang