viernes, 24 de febrero de 2017

El adiós a José Solé




La comunidad artística está de luto por la pérdida de José Solé, acaecido el día 15 de febrero en la ciudad de México. Los encabezados para referirse a la noticia de su deceso hablan por sí mismos: “El hombre que fue el mismo teatro”, “Pilar fundamental en la historia del teatro mexicano”, “Decano de los directores teatrales contemporáneos”, “Referente de las artes escénicas mexicanas”… El dramaturgo Tomás Urtusástegui se expresaría él diciendo: “Al maestro José Solé lo he admirado de siempre…una cosa que nos enseñó…fue que hay que respetar a todo tipo de teatro, ya sea comercial, estudiantil, clásico, mexicano, infantil. Él lo hizo. Nos va a hacer mucha falta… México tiene una gran pérdida...”

Perteneciente a la primera generación de actores egresados de la ENAT (Escuela de Arte Teatral del Instituto Nacional de Bellas Artes) tuvo entre sus maestros a Salvador Novo y a Rodolfo Usigli. En más de una ocasión fue premiado por la Asociación Mexicana de Críticos de Teatro, además de ser director del Centro de Investigación Teatral Rodolfo Usigli (CITRU). Definiéndose a sí mismo como “espectador desde niño”, Pepe Solé habló en innumerables ocasiones sobre  las repercusiones que la carencia de apoyos deja en el proceso teatral: “La falta de estímulos hace que el talento se desperdicie. Muchos escritores no han incursionado en el teatro por falta de perspectivas.”


Es común que artistas experimenten el deseo de participar en más de una disciplina de las  
bellas artes y destaquen en una variación de quehaceres de creación, ejecución, investigación, docencia e incluso del desempeño de funciones públicas. Este fue el caso del maestro Solé quien, durante sus 87 años de vida y una carrera de más de seis décadas, tuvo notables incursiones en el teatro como actor, vestuarista, escenógrafo, director de escena y ópera, por mencionar solo algunas. Los teatros pertenecientes al Instituto Nacional de Bellas Artes se unirán al duelo mediante la colocación de un moño negro y su semblanza aunque será en el marco del día mundial del teatro, el próximo 27 de marzo, cuando se rendirá un merecido homenaje a José Solé. La actriz Luisa Huertas habló de Solé con estas palabras: “Me deja el recuerdo de un hombre de teatro en toda la extensión de la palabra.… Para recordarlo hay que seguir haciendo teatro y celebrar la intensidad de vida que tuvo”.







sábado, 18 de febrero de 2017

Romeo y Julieta

Romeo y Julieta, en el London Theatre

Hay personajes que trascienden las barreras del tiempo permaneciendo en la conciencia colectiva. Este es precisamente el caso de la joven pareja que protagoniza y da título a una de las obras de teatro más representadas de William Shakespeare. La historia es una tragedia salpicada con toques de humor en juegos de palabras que presenta a una joven pareja que trunca su amor ante una serie de situaciones adversas. Fue representada por vez primera en 1596 y con suma probabilidad escrita un año antes, aunque el estilo del dramaturgo británico vierte como posibilidad su escritura durante el período comprendido entre los años 1591 y 1596.

 Se piensa que Shakespeare debió conocer varias de las abundantes versiones de la historia antes de escribir la propia. Troilo y Crésida”, de Geoffrey Chaucer, (1561) y  “La trágica historia de Romeo y Julieta”, escrita en italiano por Bandell, (1562) – y  traducida más tarde al inglés por Arthur Brooke -, son algunos ejemplos de ello. Es la universalidad de su tema lo que permite trascender a “Romeo y Julieta”, convirtiéndolos en una referencia e idealizados como símbolo del amor sublime. Prototipo recurrente de apasionados amantes ambos personajes constituyen personajes complejos en los que es posible vislumbrarnos a nosotros mismos y quizá sea este su legado a la sociedad y lo que los mantiene con vigencia.


Si Romeo y Juliet hubiesen tenido celulares...
Titulares de una de las más conocidas tragedias inglesas, Romeo y Julieta constituyen una de las más notables influencias de su autor hacia una gama de generaciones de artistas y poetas en quienes continúa teniendo un gran impacto a través de obras contemporáneas: óperas, obras y composiciones musicales, películas y ballets.


Shakespeare ha influido en generaciones de escritores desde su muerte y me atrevo a pensar que continuará haciéndolo. Narradores modernos de diversos puntos han de seguir presentando a Shakespeare para a nuestro mundo moderno, ya sea adaptando a Romeo y Julieta en las calles de la ciudad de Nueva York, o presentándolos en el contexto de su época. 

viernes, 10 de febrero de 2017

Habitando un traje



   Tim Robbins y David Schweizerdirector de “The Rivals”

Pienso en las ocasiones en que un vestuario ha sido causa de deleite en una puesta en escena y aquellas en donde una sobria confección ha dejado de ser suficiente al no llenarse con los elementos actorales que generan ese magnetismo que nos atrapa como espectadores.

La apariencia externa del actor, bailarín o artista escénico comunica más de lo que nos detenemos a reflexionar a menudo. La indumentaria de un personaje posee – o al menos debería - funciones que van más allá del hecho de cumplir el protocolo de presentación de un evento, contienen un sistema de signos que se relacionan con cada actor, sus gestos, movimientos y la totalidad de la escena. Laura Gutman dirá que: “Lo que el traje por sí mismo cuenta, no pertenece solo a la historia del teatro, sino apunta a una mayor comprensión de los fenómenos sociales…El traje teatral resulta así atravesado por los elementos constitutivos de la cultura, la historia y el lenguaje”. 

El vestuario va más allá de la simple apariencia: posee una variante de funciones simbólicas; acentúan su significado en el conjunto del que forman parte. Indica pertenencia a grupos, estratos, lugares, períodos históricos, diferencia identidades, denota carácter y estado de ánimo de un personaje. En una variedad de representaciones en oriente el código de vestimenta teatral, utiliza formulas disociadas que es posible entender en el contexto de la presentación escénica. Algunas compañías como The Actor´s Gang, fundada por el actor Tim Robbins, han vislumbrado posibilidades con esta idea.  Durante la celebración número 30 de su fundación utilizaron este concepto de disgregación en el montaje de “Los rivales”.

Debido a la combinación de elementos de diversos estilos que mostraron, dentro de una misma obra, a personajes con vestuario contemporáneo y otros con el de períodos específicos, la vestimenta en conjunto lucía sin una aparente relación entre sí, pero de fondo había un detallado trabajo de selección desembocado en un vestuario ecléctico. Quizá sea esta combinación de estilos lo que obliga a fijar la vista más allá de la simple apariencia de los atuendos. Se escucha un lejano llamado, una voz que invita a los actores a llenar el traje de cada personaje interpretado.

       Un montaje con vestuario ecléctico: “Los rivales” en The Actors Gang