martes, 24 de enero de 2017

Noé Alvarado: Toda una vida en la Danza

Presentación de flamenco en Chihuahua



Noé Alvarado Lozano
Cuando una niña ingreso por vez primera en una academia de ballet lo hizo llevando consigo a un acompañante, se trataba de su hermano menor, quien a sus siete años de edad deseó como ella incursionar en la danza, pero impedido de tomar una clase destinada solo para un grupo de niñas, aprendía los pasos y movimientos para luego repetirlos en casa. Sería hasta la adolescencia cuando este joven descubriría una escuela de baile en la que por fin sería admitido. Martín Lemus y el propio Sergio Unger serían sus primeros maestros.

 A los dieciséis años el joven Noé Alvarado había aprendido flamenco y contaba con excelente técnica de ballet clásico, lo que le permitió formar parte del cuerpo del Ballet Concierto de México, - que más tarde se convertiría en la Compañía Nacional de Danza (CND) -, en donde seguiría escalando hasta ser un solista. De ahí seguirían premios en concursos de baile en televisión y apariciones en programas como el de Enrique Alonso `Cachirulo´, giras a Grecia, Estados Unidos, el Pacífico, entre otros destinos.

Premiación en palacio
          de Bellas Artes
Oriundo de la ciudad de México (13 de junio de 1936), a invitación expresa se traslada a Chihuahua para trabajar como bailarín - y posteriormente como maestro -, en un tiempo en donde “no había teatros ni auditorio”, pero sí un cine colonial en donde bailó, e incluso una escuela que llego a honrarlo poniéndole su nombre.

Noé Alvarado Lozano, ha recibido importantes homenajes, entre los que destaca el de “Toda una vida en la Danza”, un reconocimiento a quienes con sus aportaciones y trayectoria sobresaliente han contribuido a esta disciplina. El reconocimiento organizado por la Academia Mexicana de la Danza y del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), se realizó en la ciudad de México en 1997. Diez años más tarde también se haría acreedor, como creador emérito, a la beca David Alfaro Siqueiros


Noé Alvarado (archivo)
Sobre el abismo en materia de cultura en esta entidad comenta: “Aquí falta apoyo, el arte necesita mucho apoyo para que la gente se dedique a lo que está haciendo… si no hay apoyo, no hay nada, debe haberlo para todas las artes en Chihuahua”. Hoy, con una excelente condición física y mental, continúa enseñando como docente universitario en la facultad de artes de la UACH, en donde conmina a los jóvenes artistas a trabajar con ahínco y a terminar las cosas que inicien. (Yo) “los últimos años que me queden de vida, los quiero aprovechar para dar”