jueves, 23 de junio de 2016

El silencio de Los perros

Publicada en 1965 en la Revista de la Universidad de México y reimpresa más tarde en una colección de obras en un acto de Wilberto Cantón, Los perros es una de las piezas teatrales de la escritora mexicana Elena Garro, en las que denuncia la violencia hacia las mujeres y la marginalización del México rural. La temática de sus escritos pone en claro su compromiso social: retrató la realidad de la mujer y de un México abandonado, en un tiempo en que pocos lo hacían. Emanuel Carballo comentará de Garro que ella mira con ojos diferentes, pero muy abiertos a los males sociales.

Desarrollada en el interior de una choza en un pueblo de México, la historia presenta a dos mujeres - madre e hija -, que aunque con diferentes empeños, se preparan para la fiesta del pueblo. Mientras Manuela, la madre, dirige sus esfuerzos en terminar “la venta” para el festejo, su hija Úrsula obedece la  orden de arreglar el vestido prestado que lucirá. Aprovechando la salida de Manuela, Javier entrará para decir a su prima que Jerónimo irá a robársela esa misma noche. La injusticia y la impotencia quedan de manifiesto ante el anuncio del secuestro de una infanta aleccionada para no luchar con su oponente. Úrsula: Entonces, ¿qué? Si me agarran me quedo calladita. ¿No digo nada? Javier: Nada.  

La figura de los perros adquiere una fuerte connotación como doble imagen: primero el de la compañía única y defensa de las mujeres del plano presente y pasado inmediato de la historia; después representando a los acechadores. Ellas intentarán guardar silencio bajo la esperanza de que sean los ladridos de sus mascotas quienes ahuyentes a los perros sigilosos que las vigilan: Manuela: ´La suerte no se hereda si no se nombra´, dijo mi mamá. Garro escribe sus denuncias en un lenguaje cargado de simbolismo, por el que la revista Latin American Theatre Review señala: La extraordinaria habilidad de la dramaturga para sugerir con un mínimo de palabras toda una serie de imágenes alusivas.

        Sumidas en la miseria  y el abandono madre e hija estarán condenadas a repetir la misma historia de secuestro, maltrato y abandono. Úrsula: ¿Para qué me quiere Jerónimo? Manuela: ¡Para nada! ¡Mala suerte tendrías! ¡Más arrastrada que la mía! Nunca te lo dije para que no te dibujaras en lo que yo fui. Pero ahora te lo digo. La inhabilidad de la autoridad representada en la figura de la Acordada se mostrará incapaz de establecer justicia para ellas. El silencio es un componente que se ramifica en este texto. No es uno solo, sino una serie de silencios los que se hacen presentes. Son silencios que cuestionan, que calan y permean. En palabras del New York Times, el trabajo de Elena son historias exploran la violenta confrontación entre la ilusión y la realidad en Latinoamérica, haciéndola una de las más importantes figuras literarias en México. Designada como la precursora del realismo mágico, sus escritos seguirán siendo materia de estudio y de deleite. 

viernes, 10 de junio de 2016

Apuntes sobre teatro breve


"La despedida", de Erik Venzor. Foto: Angélica Espinoza
Si en la vida muchas veces lo chico es grande, en la historia de la literatura española esta observación es sin lugar a dudas válida para la larga y riquísima tradición de las formas teatrales breves, cuya presencia es mucho más destacada que lo que habitualmente se conoce. Con estas palabras Margot Veerteg, de la Universidad de Ámsterdam introduciría el 19º foro hispano sobre teatro breve. Y es que la permanencia de las formas breves en el teatro ha sido constatada en un sinnúmero de textos de diversas épocas; ya sea que hablemos de teatro de la edad media o de los cuadros litúrgicos denominados sacramentales, de entremeses cervantinos e incluso de teatro musical breve en tiempos de la zarzuela, la brevedad de su duración se  evidencía como característica. Si el teatro grande ha conocido varias épocas de letargia, las formas breves han gozado en todos los tiempos de una estima sostenida, dirá Veerteg.

También los dramaturgos contemporáneos han encontrado inspiración en la brevedad, que más allá del género de  cada  pieza teatral cumplen con el objetivo de comunicar su discurso a través de la síntesis y la intensidad.  Tal como lo señala el Centro de Investigaciones de Semiótica Literaria, Teatral y Nuevas Tecnologías, SELITENAT, de estos dos elementos fundamentales la síntesis es el detonante y la brevedad su consecuencia. Me atrevo entonces a decir que una historia condensada se despliega con gran fuerza, o al menos debería.

Jesús Pérez, en "Monólogos de la barriga"
En la ciudad de Chihuahua esta práctica ha tomado fuerza gracias a la iniciativa de un grupo de creadores locales. El gestor cultural Ernesto Medina tuvo a bien convocar a directores con el proyecto de presentar obras de teatro utilizando como foro las habitaciones de una antigua casa. Cada director eligió entonces un sitio para su puesta en este espacio poco convencional: habría teatro en cada cuarto, en la cocina, en el patio y ¡hasta en el baño! Solo quedaba por definir el nombre con el que dar a conocer el programa, pues eran noticia la serie de representaciones cortas que, aunque con una dinámica distinta, se presentaban en otros sitios bajo el nombre de micro teatro. Fue durante una reunión del equipo de trabajo donde un miembro de Camelot arte, cultura – uno de los grupos convocados -, sugiriera  teatro breve para nombrar a la naciente propuesta. Y así quedó registrado.

Iniciando a finales del 2015, el proyecto recogió seis obras inéditas que se representarían al mismo tiempo y durante seis ocasiones continuas, dando al público la oportunidad de escoger tanto la obra como el momento para verlas. Esta forma de presentar la brevedad encontró tan buena acogida por parte del público que ahora van ya en su tercera temporada con algunas de las obras iniciales y otras más que se han sumado. Teatro breve se presentará en el foro Campobello, los viernes y sábados comprendidos entre el 10 y el 25 de Junio.Si usted acude encontrará como Veerget: Una placentera exploración sobre el variopinto panorama del teatro breve.





        Teatro breve: Primera temporada

sábado, 4 de junio de 2016

Propuestas “candidateables” en materia de cultura




Me parece que la mayor parte de las propuestas de gobierno de los actuales candidatos, hombres y mujeres, podrían tener un plan de desarrollo cultural mucho más sólido y con miras de largo alcance.

Por lo general, cuando se hace mención de la cultura en el discurso político, esta aparece acompañada de otras áreas. Frases como “incremento de la educación, cultura y deporte” son bastante comunes en quienes buscan nuestro voto. Y es que en el inconsciente colectivo se asocia a la cultura tanto con programas de enseñanza como con actividades de recreación. Pero la cultura no se limita a ello. Las descripciones vagas en materia de cultura hablan por sí solas cuando lo que se requiere son planes concretos. Sería muy bueno contar con propuestas precisas que beneficien a toda la ciudadanía, creadores y gestores incluidos.

Es curioso percatarse de que una biblioteca pública no tiene en sus anaqueles las publicaciones editadas por los propios institutos de cultura. ¡A dónde va a parar el porcentaje de libros que está reglamentado reserven para si!  Se hace poco para salvaguardar el trabajo artístico que se produce en la localidad. Muestra de ello es la carencia de un tabulador de honorarios para artistas y la falta de continuidad a programas, sin importar el partido que las inició. Las convocatorias son otro caso, pues en muchas ocasiones abundan trabajos de tal calidad, que la tarea del jurado por elegir al ganador resulta difícil. Pienso que en esas circunstancias podría haber una selección de trabajos participantes que, aunque no ganadores,  reciban algún tipo de apoyo como promocionen su ámbito  - por los menos -.

Al parecer hay un chispazo de esperanza para la cultura, pues algunos de los candidatos han entablado contacto con grupos de la comunidad artística, teniendo a bien recibir sus propuestas. Un par de postulantes establecieron lineamientos precisos – ¡bravo! - , como propagar centros comunitarios en las colonias, tomar cartas en el asunto del conservatorio o retomar programas anteriores como el festival de la ciudad. Me da gusto que aunque escasas, se planteen ideas claras. Hay muchas expectativas de los creadores locales quienes esperan facilitar su acceso a  los espacios públicos. Hace falta un programa de becas para artistas en el municipio – ya se cuenta con ello a nivel estatal y federal -, así como la formación continua y especializada.  ¿Quieren premiar a la mejor iluminación durante la muestra de teatro? Quizá hace falta la capacitación formal en este y otros rubros…

Que la cultura cueste o sea gratuita es materia de debate. Lo cierto es que los eventos deben ser accesibles y el regalar los boletos en las taquillas de los teatros está lejos de ser la mejor opción; es muy probable que quienes acuden por cortesías en horario de trabajo, podrían con facilidad pagar por sus entradas. Necesitamos saber con tiempo las actividades programadas por nuestros servidores públicos que dirigen los institutos de cultura. Planear y poner a disposición de la ciudadanía el calendario de trabajo cultural es pieza clave.