martes, 29 de marzo de 2016

Día internacional del teatro



A través del teatro, no hablan sus creadores, sino la sociedad de su tiempo.
Con estas palabras Víctor Hugo Rascón Banda leería su mensaje en marco de la celebración del día internacional del teatro, en su emisión del 2006. El dramaturgo chihuahuense ha sido una de las figuras latinoamericanas que junto al poeta chileno Pablo Neruda y el director brasileño Augusto
Boal, fuesen convocadas para emitir el mensaje a la comunidad de las artes escénicas que se difunde en 20 idiomas y es dado a conocer  en escenarios de todo el orbe antes de iniciar una función.
La iniciativa de la Unesco de establecer el 27 de Marzo para celebrar anualmente el día mundial del teatro tiene sus orígenes en un festival de teatro realizado en conjunto con el Instituto Internacional del Teatro (ITI), una organización mundial de las artes escénicas, que tiene como objetivo el intercambio de conocimiento y práctica en el campo escénico. Es desde sus inicios en el año 1962, que las reflexiones contenidas en el mensaje anual del día internacional del teatro reciben la acogida de creadores de todos los continentes. 

¿Cuál es la importancia de hacer teatro en una época donde la tecnología y los medios de comunicación masiva parecieran llevar la delantera?  Haciendo teatro, aprendemos a ver lo que es obvio pero que por costumbre no podemos ver… hacer teatro arroja luz sobre la escena de nuestra vida cotidiana, dirá Boal en su discurso del 2009 mientras Rascón Banda puntualizará en el propio que: El arte escénico está dejando de contar historias para debatir ideas. Racón Banda también también denunciará a la carencia de educación artística para infantes como un enemigo visible del teatro. Neruda vislumbrará a su vez un porvenir afable: Me atrevo sin embargo a pensar en lo que compartiremos todos: un teatro simple, pero no simplista; crítico, pero no inhumano; un teatro sin limitaciones que avance como un río…

Otras de las personalidades convocadas para dar un mensaje a la comunidad teatral en el mundo han sido Darío Fo, en 2013; Peter Brook, en 1988 y 1969; Eugene Ionesco en 1976; y Arthur Miller, en 1963.  El Día Mundial del Teatro es una ocasión para que toda la gente de teatro -  creadores y asistentes - celebremos las artes escénicas y compartamos un buen espectáculo. Cierro esta nota con una parte del discurso del actor John Malkovich, quien se suma a esta larga lista de homenajeados en esta conmemoración internacional: Que vuestro trabajo sea convincente y original. Que sea profundo, conmovedor, reflexivo y único. Que nos ayude a reflejar la cuestión de lo que significa ser humano y que dicho reflejo sea guiado por el corazón, la sinceridad, el candor y la gracia. Que superéis la adversidad, la censura, la pobreza y el nihilismo, algo que, ciertamente, muchos de vosotros estaréis obligados a afrontar.

jueves, 24 de marzo de 2016

Aquí hubo un gato cerrando

La muestra municipal de teatro de Chihuahua llegó a su fin con la participación del talento local durante tres días con 11 obras concursantes de diversos géneros. Teniendo como marco el teatro de la ciudad y la casa siglo XIX, el concurso albergo los trabajos de  Iván Elier (Rapunzel); Gorgonas Teatro, premio a mejor vestuario (Los amores Criminales de las Vampiras Morales); La Norteña Company (Cuanto te amé); Lilian Viveros/Tecnológico de Monterrey (El Gato con Botas); Heber Villegas (Mujer de Ocio y Pánico); Selene Beltrán, mención especial del jurado por ser un trabajo digno y con compromiso social (Música de Balas); Javier López Ríos/Stronglylus, premio por mejor maquillaje, mejor actor: Javier López  y mejor actor de reparto: José Sandoval (Pelones y Pelucas); Luis Alonso López/Lunajero Teatro (El viaje de los cantores); Javier Cano Rodríguez/Shor teatro, premio a mejor obra, mejor dirección, mejor actriz: Daniela Ortega  y mejor actriz de reparto: Ana Sáenz (Bienvenidos a bordo); Paola Loya/LLeno total (La amenaza del capitán Mordaza); Jordán Peña (Poquito). 
La clausura estuvo a cargo de una producción foránea escrita y dirigida por Dana Stella Aguilar, protagonizada por Alba Alonso Bayona, Héctor Hugo Peña y Julio Olivares: “Esperando al gato”, obra basada en uno de los textos de Clifford Odets, dramaturgo y guionista estadounidense, de quien en las propias palabras de su contemporáneo Artur Miller, cada una de sus obras “se esperaba como las noticias en boga de la prensa, como si a través de él quisiéramos conocer que pensar de nosotros mismos y nuestras perspectivas." “Esperando al gato”  contó con escenografía de Israel Rodríguez, una inmejorable iluminación de Hugo Heredia y excelentes actuaciones.
Además del cierre y selección de los ganadores de la muestra de teatro, la compañía invitada puso en práctica uno de sus objetivos como ente artístico, al incrementar el valor del arte en la sociedad compartiendo sus  conocimientos sobre la escena en un taller. Por su parte las obras seleccionadas para participar recibieron un estímulo de $7,000 en efectivo cada una. Sin embargo, asiduos al teatro utilizaron las redes para manifestar su desconcierto durante la emisión del concurso,  luego constatar fallas en horarios señalados, carecer de acceso al museo luego de una espera de tiempo considerable, desconocer la realización del taller, observar un teatro lleno a la mitad o incluso el monto del estímulo otorgado que en otras entidades asciende a doce mil pesos por grupo.

“Mi padre me enseño que más vale el agrio silencio que las tristezas que se comunican, por eso me callo”, - dijo uno de los personajes de “Esperando al gato”, la obra del cierre.- Un buen ejercicio es que el público y los creadores hagan propuestas de mejora a partir de su experiencia; también a los organizadores corresponde implementar mecanismos que tomen en cuenta la opinión de los usuarios y se fortalezca lo que se ha logrado con este tipo de eventos.  El dialogo es siempre provechoso.

miércoles, 16 de marzo de 2016

Cervantes y Shakespeare: conmemoración a 400 años de su partida



la-razon.com
Una de las más importantes efemérides teatrales y literarias de esta década es sin duda el 400 aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes y William Shakespeare. Revisando la influencia que ambos han tenido con sus escritos, se encuentran justificadas razones para este homenaje. Sus textos han sido analizados y traducidos en innumerables ocasiones. Tan solo el Quijote, la obra magna de Cervantes, es la que cuenta con mayor número de ediciones en la historia, solo superada por la biblia.  

Ambos escritores son figuras imprescindibles y su influencia tal en las culturas anglo e hispánica, que ahora se celebra este acontecimiento con diferentes manifestaciones artísticas, que van desde las puestas en escena, recitales, congresos dedicados a su teatro y música, exposiciones; además de todo tipo de eventos de orden académico, cultural, turístico o educativo.     

El simposio sobre los autores celebrado en la Universidad de Oxford a principios de año concluyó que la obra de Shakespeare se vio influenciada por Cervantes y su Don Quijote de la Mancha.  Sin embargo los personajes de Shakespeare no dejan de sorprendernos al adaptarse a diversas épocas y contextos culturales, debido a la universalidad en los temas de sus obras: el amor, las pasiones, las intrigas, los celos y la venganza están siempre vigentes.


Aunque Cervantes no recibió reconocimiento en vida, por ser un dramaturgo discreto en un tiempo en el que la fama y el prestigio se concentraban en la poesía y el teatro, todo apunta a que esta vez sí contará con los merecidos honores. Habría mucho más por decir de este par, - como la majestuosidad de sus sonetos o el ingenio característico de los entremeses -, pero una mejor opción es escudriñar en su legado  y sumarnos a esta conmemoración leyendo alguna de sus obras. Cervantes y Shakespeare son los personajes del 2016. 

           Versión digital de impreso en El Heraldo de Chihuahua

Ver replica de columna en The News Journal Search, edición Colombia

viernes, 11 de marzo de 2016

Nora, adaptación vs original

Nora, adaptación vs original



Nora, la versión de Ingmar Bergman, sobre Casa de muñecas, de Enrique Ibsen ha sido presentada en múltiples escenarios. Algunos críticos se refieren a la adaptación de Bergman como el texto que reestructura la clásica puesta de Ibsen al reducir la complejidad de la historia - y de tiempo -, además del tamaño del elenco.

Ibsen marca un precedente en el teatro del siglo XIX y las estructuras del drama moderno. En su obra nos introduce en la historia de Torvald Helmer y su esposa Nora, a quien una serie de situaciones harán reflexionar sobre su vida  hasta llevarla a tomar la decisión de salir de casa en búsqueda sí misma y de una ansiada libertad. La escena final en donde Nora abandona el hogar es con seguridad una de las más emblemáticas en la historia del teatro.
Ingmar Bergman
Bergman quizo tomar esta idea y re fragmentarla para crear su propia versión. Pareciera que en el texto original de Ibsen, el esposo de Nora, Torvald Helmer no es generalmente visto como un tipo simpático, pero Ingmar Bergman pensaba en él de esa manera. Mientras los contrarios del personaje de Torvald lo señalan como el banquero que mantiene una esposa trofeo, para Bergman quien resulta lesionado  con la partida de Nora al final de Casa de muñecas es Helmer, devastado por el abandono de su esposa. Torvald: “¿Puedes explicarme como he perdido tu amor?".
 “Veo a Helmer como un tipo muy agradable, muy responsable", dijo Bergman cuando su adaptación hizo debut en 1981. -La historia-, prosiguió "es en realidad la tragedia de Helmer." Pero Torvald no es el único personaje que muestra cambios, hay diferencias perceptibles en la Nora dependiente, que ha despertado súbitamente a su difícil situación y a un marido paternalista en el texto original, con una nueva Nora coqueta, inteligente y audaz en el estilo de la adaptación.
A pesar de que Bergman hace un juego convincente con la trama, su texto es señalado por el hecho de proporcionar un menor número de formas de  
Enrique Ibsen
conocer a los personajes; pues mientras la adaptación propone un cambio interno en el avance rápido para hacer un drama convincente, en el recorte de la obra, Bergman omite a los sirvientes y a los tres niños, además de  eliminar a la niñera Anne-Marie, personaje sustancial en el clásico de Ibsen.

La confrontación entre Torvald y Nora también se establece con vertientes de lugares en ambos textos, pues mientras en la obra original la pareja vestida con sus mejores galas regresa a casa, la adaptación presenta esta escena final en el dormitorio conyugal, una idea que muestra el contrate entre Nora en posible actitud desafiante, vestida para salir y Helmer  vulnerable, exponiendo su desnudez bajo las sábanas.
Cabe resaltar que a pesar de que la adaptación apunta hacia una posible identificación con el personaje de Torvald, Bergman escoge al personaje femenino para nombrar su adaptación. Es Nora quien conduce la historia en ambas versiones. 

miércoles, 2 de marzo de 2016

Kikito de oro para un juarense




Entrevista a Gilberto Barraza –segunda parte –


Gilberto Barraza, recibiendo el premio como mejor actor en la 23a, Edición del Festival de cine en Gramado

LD: Esta es la tercera vez que formas parte de la compañía nacional de teatro, ¿Cuál ha sido tu experiencia en este nuevo montaje de Vicente Leñero?

GB: El que se hayan fijado en mi como actor invitado para formar parte del elenco en este proyecto, donde se homenajea a uno de los más grandes dramaturgos del teatro mexicano es muy importante. Es la CNT, donde hay actores con una gran trayectoria en la historia del teatro en México: la maestra Rosenda Monteros, Arturo Beristaín, Farnecio de Bernal, Oscar Narváez, Marta Aura, Diego Jáuregui, Enrique Arreola, Luisa Huertas, Marco Antonio García, Everardo Arzate…..son algunos de los 50 actores que conformamos el elenco de esta obra.

LD: ¿Qué personaje quisieras interpretar?
GB: Desde hace varios años he querido contar mi misma historia… creo que tengo mucha tela de donde cortar… Me encantaría hacer un personaje Shakespereano -Otelo, Macbeth o Rey Lear-. Esperando a Godot, de Beckett, sacarme la espina con El montaplatos, de Harold Pinter. Si veo que el libreto o guión es bueno y me convence, donde pueda decir más y me va dejar un aprendizaje, lo tomo.
LD: ¿Género favorito?
GB: No tengo ningún género en especial, me considero un actor que puede intentar cualquier género. Claro, esto va acompañado de estudiar y prepararse para poder interpretar mejor el personaje; tiene que ver con lo que te pida el director y lo mejor que puedas aportar como persona. El reconocimiento que te da el espectador, te mantiene activo. La experiencia que tuve en Brasil el año pasado, al ser galardonado con el Kikito de oro en el 43vo Festival de Cinema de Gramado, fue un gran aprendizaje. Los que nos dedicamos al arte, no es que seamos diferentes de los demás, solo que tenemos un privilegio: nos dejamos tocar por lo que vivimos y sentimos; tocamos otras fibras, desde nuestras entrañas; somos viscerales.
LD: ¿Crees que serías el mismo actor de haberte quedado en Juárez?
GB: Imagínate de haberme quedado en Juárez… no es por hacerle un desaire a mis compañeros que se quedaron allá o no tuvieron la oportunidad de trasladarse a vivir en la capital, ellos desde su trinchera han sabido defender su trabajo. El teatro  en Juárez y en Chihuahua me parece interesante, pese a lo que ya todos sabemos: los bajos presupuestos a la cultura y los pocos apoyos que se dan que no son equitativos para los que se dedican a producir teatro. 

Haber decidido quedarme a vivir en México fue principalmente porque ahí encontré personas que me han apoyado; he podido aprender, crecer como actor y como persona, tener más herramientas, darme cuenta de mis deficiencias. Todo esto se convirtió en una gran plataforma y mi tarea como persona y actor es aprender siempre en cada proyecto- por malo o bueno que  sea - y aprender de mis compañeros. Creo que al final ellos también se convierten en mis maestros.