martes, 13 de febrero de 2018

Actuación, proyecto de vida


Entrevista a Alejandro Navarrete
Parte 1

 ‘…Según yo iba a ser cantante…desde muy pequeño me gustaba el canto, el baile, la actuación no la tenía muy consiente [pero] jugaba mucho… me gustaba mucho hacer escenarios o utilizar utilería…
Con estas palabras Alejandro Navarrete Jurado narra los recuerdos sobre el interés en su actual profesión. Hombre sencillo y accesible, Alejandro es padre de tres hijos, devoto esposo y el segundo de tres hermanos de una familia en donde ‘siempre me apoyaron… yo me acuerdo que me ayudaban a conseguir la madera, los clavos, lo que fuera…’
Alejandro Navarrete, actor 

Fue durante una clase de español de secundaria que despertó su interés en la actuación y posteriormente se integraría al taller de teatro de Nacho Medrano en donde se adentro mas en este arte escénico, dirigiendo su primera obra. De ahí recibiría una invitación para integrarse a la Asociación De Teatristas Unidos De Chihuahua (ATUCH) ‘Nos decían ‘los atuchitos’, porque éramos los más jóvenes… fue una época de mucho teatro... tengo mas recuerdos de estar ensayando, de estar dando funciones que de las clases…’

Así, Navarrete continuaría haciendo teatro cada vez más profesional, recibiendo una mención honorifica en una muestra municipal de teatro por su adaptación y dirección de ‘La ratonera’, de Ágata Christie. De ahí se integraría al grupo de teatro de Enrique Hernández Soto en el ITESM, al que años más tarde retornara para dirigir varias puestas en escena.

Luego de superar cada una de las audiciones logró su ingreso en el foro de teatro contemporáneo, donde realizaría sus estudios formales de teatro, - y recibiendo clases de actuación con Julieta Egurrola como instructora, durante el primer año-. Después formaría parte del elenco del que sería el último montaje de Ludwik Margules, ‘Noche de Reyes’, y antes en ‘Camino rojo a Sabaiba’, montaje que significo un antes y un después en la vida de Alejandro. ‘Fue como un parteaguas… otra forma de ver el teatro, la actuación…el teatro es un proyecto, una forma de vida en que tienes que renunciar a muchas cosas.’

Becario del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y acreedor al estímulo David Alfaro Siqueiros Alejandro es un excelente interprete que se desenvuelve en teatro, cine y televisión.


jueves, 18 de enero de 2018

Comedia de errores



Enrique Carrillo, Alejandra Pinedo y Ane De la Torre. Produccion: Camelot arte cultura, A.C.
Esta comedia en cinco actos en verso y prosa de William Shakespeare fue escrita probablemente en 1591-92 y publicada en 1623. Es uno de los textos más atípicos y menos representados de Shakespeare que cuenta con una particularidad en los requerimientos de sus personajes: dos parejas de gemelos. Aunque el uso de actores que sean gemelos auténticos sea solo una de tantas posibilidades en la escena, ello podría constituirse como una de las razones para hacer desistir para su representación.

La historia muestra como las dos parejas de amos y sirvientes son separados al nacer y extraviados a causa de una tormenta, convirtiéndose así en Antífolo y Dromio de Éfeso y en Antífolo y Dromio de Siracusa. Son estos últimos quienes junto con Egeo – padre de ambos Antífolos – lleguen a Éfeso en búsqueda de sus hermanos dando inicio a una divertida serie de enredos y confusión de personalidades. La directora de teatro Helena Pimenta menciona que “esa inverosimilitud del planteamiento ayuda a crear una atmósfera onírica que los personajes subrayan. De algún modo, lo que le sucede a Antífolo de Siracusa es un sueño; lo que le ocurre a Antífolo de Éfeso, una pesadilla.”

La búsqueda de identidad en esta obra sigue la forma de otras comedias shakesperianas en las que, al restablecer el orden, se logra poner fin a un caos principal. “Todo parece sencillo cuando lees la obra. Lo que complica las cosas es tratar de explicar el caos con claridad, de modo que lo grave contraste con lo humorístico”, continúa Pimienta.

Traducida con sutiles variantes en su título, el caos se presenta de continuo para esta obra. “La comedia de las equivocaciones”, o “Comedia de errores” es sin duda un divertido enredo en el que las confusiones son inevitables.









Trayectoria en danza contemporánea


                                           

Sagrario Silva. Fotografia: Arturo Torrija

“¿Cómo empecé en la danza?  Pues siempre me gusto, desde muy pequeña…lo que más me marcó así para la danza… la estética del movimiento”. Con estas palabras Sagrario Silvia Vélez describe su actual oficio y pasión por la danza contemporánea. De niña recuerda haber visto una transmisión de Ballet Teatro del Espacio en un canal cultural: “…estos cuerpos, como se movían, como danzaban estas figuras femeninas y masculinas…  eran movimientos que decían muchísimo… me marcó cuando lo vi”,

Así iniciaría una búsqueda hacia la expresión física, participando en gimnasia olímpica y atletismo. Luego, a la par de sus estudios de secundaria ingresó al Taller de danza contemporánea del Ibart. “Conocí a la maestra Luly Ordoñez… fue cuando comencé a ver la danza contemporánea así realmente… encontré mi vida”.  La formación de Silva continuo con una variedad de maestros y cursos entre los que destacan las clases con Patricia Corona, maestra de danza clásica y contemporánea, además de su participación en el Festival Internacional de danza contemporánea Lila López en San Luis Potosí, al que asistió como becaria en varias emisiones, pues considera que estar a la vanguardia en el propio trabajo abre perspectivas y fortalece. Al ser cuestionada sobre el desarrollo de este último aspecto en la cultura de Chihuahua opina que está creciendo, aunque no como debiera y añora los momentos en que los creadores podían extender su trabajo más allá de una presentación escénica aperturando espacios de dialogo. 


Con una amplia gama de conocimientos sobre danza contemporánea Sagrario iniciaría en Aldama la Casa de la Cultura “Arturo Norte García”, una iniciativa de trabajo con niñas, niños y adolescentes de escasos recursos. Tiempo después funda bajo el nombre Nellie Campobello, dos instancias: el grupo de danza y teatro (1994), y el festival de danza contemporánea en Chihuahua (1999); y fue justo como reconocimiento a su trayectoria artística en esta y otras áreas que le fueron entregados el premio Aurora Reyes y la medalla Rascón Banda en 2017, ademas del premio pacmyc en su emision 2018. En hora buena!






miércoles, 20 de diciembre de 2017

Nije niwima echi. Réquiem por un maestro, a un año de su partida.



Homenaje al maestro en el congreso del estado
Me hubiera gustado trabajar más tiempo con el profe Pepe. Tengo la impresión de que disfrutaba el arte por cuanto conocía de el. Desde muy joven se mudó a Chihuahua para continuar sus estudios, pero tuvo la decisión de dedicar su tiempo libre a tomar clases de danza con el maestro Sergio Franco. Fue este quien lo encaminó a hurgar en libros los períodos históricos del arte y plasmar sus investigaciones en bocetos que más tarde se convertirían en vestuarios para todo tipo de espectáculos, algunos de los cuales llego a confeccionar el mismo cuidando cada detalle.  

Era un erudito. Sabía los pormenores de cada época histórica de los montajes en que participaba: colores, texturas, formas, estilos... por eso rasgo un vestido de arriba abajo, luego de que una actriz lo mandar arreglar para usarlo con un escote – a su ver - más favorecedor. Cosa interesante que el único reconocimiento que obtuvo esa obra fuese en vestuario, con un premio nacional.


Pero José Pérez no solo sabía de telas, colores y encajes, sus conocimientos no se limitaron a la danza, el teatro o las artes plásticas, aunque también obtuvo un premio nacional en dramaturgia. De forma constante leía y viajaba presenciando espectáculos de cada disciplina artística. Tal vez de ahí nació su amor por las artes, o quizá fue su espíritu investigador el que lo instó a aprender para luego derramar el conocimiento sobre las aulas a manos llenas. Creo que no volví a mirar un edificio igual después de su encargo, al finalizar una clase de historia del arte, de observar la arquitectura con más detalle. Y viendo la Quinta Gameros, me cuesta imaginar las condiciones adversas en que se encontrara antes de que Pérez solicitara delimitar el recinto para actividades culturales.

Influencia de muchos, un sinfín de creadores se abrieron horizontes por instancia del maestro. Con su partida deja el hueco profundo de una vida llena de memorias.  Tengo su recuerdo vívido cantando y componiendo letras de canciones para teatro en un dos por tres ante el asombro de los presentes. Solo hacía algunas preguntas concretas para determinar el tiempo, características e incluso el tono y tempo de su composición.  Me parece que nunca he visto a nadie crear una canción en tan solo un par de minutos y lanzarla al aire, con rima incluida.  Mi nombre es cacofónico: Pepe Pérez, pero así me llamo, ¿qué puedo hacer?–solía decir-.  Descanse en paz el maestro, amigo y mentor.






      








We janilisa júwili ni che nochasa echi yoa bineriame Pepe.  Riweame yó a nije maye we jaleli arte we be machili echi jiti nochía pee towí ka nawalí je naí Chihuahua binesía, japi alí ke bineri ko pe owiya bineli a bilecho bineriami ya’a riweami Sergio Franco.



Japí na bineriami iwiroli ruyea oserí chu rika niili álí niwali wika namuti mapu rika sipucha bineli suwaba we semati miíma.

      Bile (sabio) gará machíami erudito. Niíle we a la machili chu rika niili echi nochalí a la machili chu yerí niíli suwaba, a li bile nochami nuleli newanila jite we bayóami niima echi binoí a lí pe ke jaleli echi jorecho valamali ko, pe a niyurili bile premio nacional.


Autor: Ricardo Santos

Najo echí José Pérez pe ke echí bi machili niwaya. Abi yenacho wika namuti mapa lika chini sawaba colores we bayóame machili ayenacho awiya teatro, a lí yókitame




aneliame abiyenacho niyurali bile premio nacional ami na teatro oseríhuarachi aneliachí pe amina we eyenami nili echi rejoi we kaniili ínea awiami a binoi ko we jaleli jití jití we kaniili
cho echo ná nochía pe chona jonasa ma ke che sine riwaki echi bineriami ali a la inesa Quinta Gameros, keni cho bichiwa chu rika wilili echi ipoli pe chavee mapu alíe chi bineriame Pérez ke cho nawachi echono nachasia, wika niili ralamuli we niwami japu nikurilí mapu a lí nawalí echí Pérez.



Ma ku simili echi bineriami a beni we ni ómona iyena nije we be ni niwe echí bineríami a wika namutí riwesa a li binerisa ku natajelí a binoí nataka a wikaraa.

A lí we jaleli wika ralamuli abigenacho naralí chu rika bineli echi rika wikaroa a bela we simati wikaraa. Ke riwe cacofónico Pepé Pérez echi rika ni riwe nije chu che isima ole echirika  ju nije riwala je ani echi wikaraami pe ku isabí kiri bineriami, amígohua, a li nikurami.



miércoles, 6 de diciembre de 2017

Diez años y contando






      Con un creciente gusto por la narración de historias desarrollado desde los primeros ambientes escolares, Iván Elier incursionó en lo que más adelante se convertiría en su profesión: la narración oral. Y es con este arte sobre la escena, que presentó en días recientes “Diez años y contando”, un espectáculo con el que celebró en compañía de la audiencia su primera década en el arte de contar historias.



Originario de Torreón, Coahuila, se mudo a esta ciudad persiguiendo su sueño de ser actor. Fue como egresado de una carrera en teatro que retomaría su búsqueda sobre el papel que deseaba desempeñar en la escena, pues es un artista ampliamente conocido por sus múltiples trabajos como escenógrafo, que lo mismo interpreta que produce. “Vivo para el escenario, pero si me preguntan cuál es el lenguaje que más me gusta usar es el de la narrativa oral, definitivamente”.  
Sobre las diferencias entre actores y cuenta cuentos señala como cosa común que en el norte de México sean vistos como un mismo oficio y que, aunque ambas profesiones comunican utilizan un lenguaje y herramientas distintas, pues mientras un actor utiliza a un personaje, el narrador lo hace desde su propia persona.

Siempre accesible y modesto, Elier también comparte sus conocimientos en talleres pues considera que cualquier persona con un interés genuino puede formarse para narrar. “Lo hacemos a diario… en la conversación está la narración escénica… la palabra cautivar, en mi búsqueda personal, está presente”.  Iván ha sido premiado en certámenes dentro y fuera del país y cuenta con una página electrónica en la que es posible hacer contrataciones y ver una muestra de sus trabajos: imaginemosjuntos.com




martes, 14 de noviembre de 2017

Miss Saigon




Ambientada en los últimos días de la ocupación norteamericana en Vietnam durante los años 70´s, esta obra de teatro musical ha sido uno de los éxitos más destacados de Broadway durante las últimas décadas.  La trama está basada en la ópera Madame Butterfly de Giacomo Puccini, ambas relatan un trágico romance entre una mujer asiática y un estadounidense, pero el contexto histórico del Japón previo a la Primera Guerra Mundial se traslada a Vietnam, y los protagonistas pasan de una geisha a una chica en un bar y de un oficial marino a un sargento militar.

Es cosa común basarse en historias preconcebidas al haber cierta seguridad en el uso de anécdotas antiguas para crear versiones modernizadas de los clásicos.  Sin embargo, Puccini no es el creador del relato original pues basó su trabajo en “Madame Butterfly: Una tragedia de Japón”, de David Belasco, obra que concede crédito al cuento de John Luther Long y este último basado en la novela francesa de 1887 “Madame Chrysanthème” de Pierre Loti.

A pesar de que la historia ha sido no solo adaptada sino re imaginada a través de varias versiones en más de una lengua existen quienes catalogan a “Miss Saigon” como una perpetración narrativa en donde una chica asiática es rescatada por un norteamericano: “Si el show intentaba contar la historia de los vietnamitas, no nos reconocimos ni a nosotros ni a nuestros padres en ninguna de las caras que estábamos viendo en escena – comenta Diep Tran -, [En el lobby] Estaban vendiendo una camiseta de béisbol con Ho Chi Minh y la bandera comunista, los mismos símbolos de los que mi familia huyó”. Incluso el escritor Viet Thanh Nguyen, ganador del premio Pulitzer declaró sentirse “asombrado de que la gente alrededor mío llorara durante la función… Pensé que era terrible…encaja perfectamente en la forma en que los estadounidenses y los europeos han imaginado la guerra de Vietnam como una fantasía racial y sexual que niega la importancia política de la guerra y la subjetividad vietnamita ".

Un montaje neoyorkino utilizó fotografías tomadas por veteranos en servicio en Vietnam a la vez que utilizó la puesta para lanzar una crítica severa al presidente en turno. Pero la historia sigue delimitando las expectativas de una audiencia cada vez más informada sobre la veracidad de los hechos. Concebida y dirigida por personas anglosajonas y contando a menudo con un elenco multi racial, la obra sigue dando mucho material para hablar sobre la denominada supremacía blanca.
 

jueves, 28 de septiembre de 2017

Apapacho: un abrazo para el alma




Con suma frecuencia los adultos se debaten sobre llevar o no a sus hijos pequeños a ciertos lugares pues la leyenda “no niños” pareciera extenderse más de lo imaginado en propaganda e invitaciones. Para quienes se encuentren en este dilema la recomendación es “Apapacho”, teatro para bebés de 3 a 36 meses de edad.

Creado por Nataly Proo bajo Proyecto Nía, una extensión de la compañía Lunajero teatro, la idea se centra en juegos pre simbólicos, es -como ella misma lo describe - “una experiencia lúdica que parte de la interacción [de actores y padres] con los bebés”. La idea surgió mientras desarrollaban “Arewa”, obra presentada en diversos municipios del estado que los llevó a reflexionar sobre el proceso creativo, que no termina con la presentación una función, sino que nutre audiencia y creadores. ¿Por qué sentar a los niños en una silla cuando pueden vivir la experiencia escénica?, ¿existe un teatro infantil acorde a los diferentes rangos de edad?  De estas y otras interrogantes nacería la investigación que da vida a este proyecto.

            “Los niños no son público, son parte de la escena… interactuar…y jugar con ellos, por que aprenden jugando” comenta una de las asistentes al evento del que forman parte Fernanda Alatorre, Erick Hernández, Diana Bravo, Luvia Chávez y Raúl Medina. “Apapacho” tendrá una nueva temporada durante los domingos del mes de diciembre en teatro bárbaro. Las recomendaciones a los familiares que asistan con sus bebés son vestir ropa cómoda, y permitir a los niños tocar los objetos o acercarse a los actores si así lo desean e incluso emitir sonidos. 

       “Nada se compara con la experiencia de verlos sonreír” comenta la directora de este espectáculo diseñado para los más pequeños, en donde alimentos, biberones y otros artículos para bebés son permitidos.
decircomaromayteatro.blogspot.com